de Porfirio Zappa
Despacito amanecía ya estaba casi clareando. Una mañana argentina con olor a siembra y pasto. Yo ya estaba sobre el surco cara al sol, la frente nalto, cuando alguien dende las casas me gritó medio asustao:- -" Dicen que hay guerra en la Uropa; dicen que se están peleando".- -Guerra..? Levanté la reja, la tumbé sobre un costao, y me detuve a escuchar lo que me estaban contando Me tentó aquella palabra,- - Suena juerte pa un paisano - -Parece que está hecha 'e sangre, de tambor y poncho nalto, que tiene el grito 'e los niños y de las mardes el llanto. Ya iba a ponerme a pensar en guerra... y que se yo cuanto, pero vide el surco fresco, miré la yunta 'e los mansos, vide la tierra fresquita y a la semilla esperando, y pensé para mis adentros con sana concencia 'e gaucho: TIERRA ARADA GUELE A PATRIA Y es mejor que siga arando Y seguí abriendo el camino, despacito, palmo a palmo, camino hecho e’tierra fresca Y hecho a sudor de cristiano. Y nese terrón moreno que la reja iba volcando, yo endiviné una esperanza que jué pa mi como un canto. Que cada surco se abría como con ansias de grano, eran sueños de una novia y de una madre el regazo. Y ya me sentí más hombre, más argentino, más guapo, porque neste suelo grande, suelo e’la paz y el trabajo, no hay tiempo e’pensar en guerra con la canción del arao. Argentina... Tierra santa , gloriosa madre del gaucho que ya dejó las espuelas y la mancera ha empuñao; que ya levantó ciudades abriendo el surco en los campos. Por eso es tu hijo, el criollo, tiene rugosa la mano, que si pulsa una guitarra, también empuña el arao. “dicen que hay guerra en la Uropa; dice que se estan peleando”. Yo pienso para mis adentros con sana concencia e’gaucho: TIERRA ARADA GUELE A PATRIA Y es mejor que siga arando. |